Conversación con Elvira Amor sobre ‘Salmón, ladrillo, coral’.


Elvira Amor (Madrid, 1982), es una de las pertenecientes este nuevo grupo de artistas que reivindican una vuelta a la pintura como medio expresivo y artístico válido, no agotado y con mucho aún por decir y plantear en problemáticas y sensaciones. Es licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Castilla La Mancha (Cuenca), pero su trayectoria, no sólo formativa sino experiencial, vital, se extiende a lo largo y ancho del mundo: Madrid, Cuenca (España), Buenos Aires (Argentina), Puebla (México), Bruselas (Bélgica), Yogyakarta (Indonesia), entre otros lugares donde ha realizado estudios, residencias de investigación, exposiciones y actividades artísticas y culturales.

Unos días atrás tuve la oportunidad de tomar algo con ella y disfrutar de una relajada conversación sobre su nueva exposición ‘Salmón, ladrillo, coral’, que podéis visitar en García Galería de Madrid, hasta el próximo 18 de mayo. Su pintura se compone de formas abstractas, curvas, transparencias, color y tela, espacio y tridimensionalidad. Podéis saber mucho más si continuáis leyendo:

Laura: Estudiaste en Cuenca y cuando lo he sabido me pareció que tenía mucho sentido por el peso de la abstracción allí. ¿Estudiaste allí por tu interés por la abstracción o fue al contrario?

Elvira: No fui a estudiar allí por eso, aunque me encanta el Museo de Arte Abstracto. Toda la concepción del museo, su historia, las piezas, que esté en una casa tradicional…

L: Has disfrutado de bastantes becas que te han llevado de una lugar del mundo a otro. Me ha sorprendido especialmente la de Yakarta.

E: Tuve la posibilidad de ir a Indonesia a estudiar porque mi padre trabajaba allí en ese momento. Llegué a Yakarta con 18 años. Como las artes tradicionales me parecieron impresionantes, primero estuve aprendiendo el idioma y luego empecé a estudiar en la universidad en una ciudad más pequeña llamada Yogyakarta.

L: El sistema y la visión debe de ser absolutamente diferente…

E: Sí, radicalmente distinto. Fue súper importante, pues es otra forma de entender la vida, el mundo… De repente, estaba en un país del sudeste asiático en el que viven 200 millones de personas y que tiene otra perspectiva del mundo que yo ni conocía… Así que fue muy impactante y muy enriquecedor. Además, la vida artística era muy activa. Con amigos y compañeros de la facultad participabamos de proyectos, exposiciones, actividades, etc.

L: ¿Es como muy asociativa?

E: Sí, muy asociativa. En la universidad había pocos recursos, era bastante precario todo, entonces los alumnos se asociaban y formaban parte de algún colectivo fuera de la universidad.

L: Y se autopromocionan y plantean actividades…

E: Sí, cada promoción de la universidad hacen piña y preparaban exposiciones, actividades, etc. Nosotros, con mis compañeros de grabado, fuimos a dar un taller a un instituto de grabado de Java del Este, todos juntos, hicimos intervenciones en la calle en Yogyakarta… También había muchas iniciativas de artistas.

L: Y claro, eso te abre un perspectiva muy diferente de lo que ocurre aquí. Te enriquece la visión por fuerza.

E: Sí, sí… por supuesto. Sobre todo creo que amplía las maneras de aproximación, por ejemplo respecto a lo que hablábamos recién hay una manera de aproximarse a las cosas distinta, y otra forma de entender la colectividad.

L: Me parece que tus exposiciones son un site especific en un sentido amplio, es decir, que tu piensas la exposición no sólo obra a obra, sino las obras en relación con el entorno, con ellas mismas y con cada elemento de la sala con el el fin de que tenga sentido, siga un ritmo y, quizá, te introduzcas en ella, como en la expo de WeCollect Club, de finales de 2017.

E: Me gusta pensar en la instalación de la pintura y en su tridimensionalidad. Una vez ya instaladas, en la composición, el ritmo que se va formando entre una pintura, la de al lado.

L: Entonces, una vez montadas las piezas, forman una instalación ¿cierto?

E: Hay veces que sí, pero otras veces es más una composición. Depende. Me gusta pensar en una composición global, a veces realizo una pintura sobre muro que englobe la sala… En este caso, en García Galería con ‘Salmón, ladrillo, coral’, hay una composición de pinturas, no hay una instalación o un trabajo tridimensional. Pensaba más en la relación entre una pintura y la siguiente.

L: Tu abstracción me parece muy cercana, menos fría, porque la siento (lo transmite), muy gestual, muy de dejar hacer al trazo… Y eso me gusta, porque hace sentir tu pintura como cálida. Me sorprende que aunque es gestual, tus superficies son muy elaboradas, son muy lisas y trabajadas. No hay acumulación de material.

E: Hay de las dos, en realidad. Hay veces que uso más la transparencia y la superposición de capas pero hay otras en la que dejo que se vea y se sienta la pincelada. E incluso, a veces las combino y en una obra hay una forma en la que se siente mucho la pincelada y sin embargo otra que es completamente lisa. Pero sí es cierto que en esta exposición predominan las superficies más lisas y menos transparentes. Creo que también hay algo muy presente del dibujo, eso que tú dices, que muchas veces son trazos o formas que se realizan de un sólo movimiento, en las que se siente el gesto hecho de una vez.

L: ¿Qué buscas en las partes en las que dejas el lienzo verse tal cual?

E: Me interesa la pintura como objeto y como abstracción. No representa nada más allá del objeto-pintura como pintura misma. La obra se compone de la materia, el pigmento, el soporte, la tela… El lienzo es parte de la pintura. Creo que trata del espacio pictórico como objeto, no como representación. Y también hay un tratamiento muy transparente, se ve todo tal y como es, todos los componentes: qué está pintado, la pincelada, la pintura, las gotas que a veces se derraman…

L: ¿Sería un dejar espacio al proceso en la obra final?

E: Sí, y una transparencia, ahí proceso pictórico se muestra tal cuál.

L: ¿Por qué te interesa en especial la pintura? Haces también escultura pero te sientes pintora.

E: Sí, pero yo no las definiría como esculturas. A veces he hecho piezas que, en realidad, son extensiones de la pintura, formas que se despliegan en el espacio. He realizado algunas piezas de pintura sobre metal, también sobre madera,… Pero yo las sigo considerando pintura.

L: ¿Y en ellas sigues buscando siempre la abstracción y el gesto?

E: Sí. Bueno, son piezas que se relacionan más con el espacio, ahí pienso más una composición total de los diferentes elementos: pinturas sobre tela en el muro, formas en madera o algunas sobre metal en el espacio. En estas piezas muchas veces el gesto ya no está en la pincelada, si no en el dibujo de la forma.

L: ¿Nunca has hecho una exposición solamente de “esculturas”? Son siempre un acompañamiento o despliegue de la pintura…

E: Hasta el momento no he realizado una muestra sólo con ese tipo de piezas. La pintura sobre tela en bastidor en un formato ortogonal tradicional me interesa mucho también, por eso creo que no he prescindo de esto.

L: ¿Y el color? El que usaste en la exposición de WeCollect es totalmente diferente del que has usado en ‘Salmón, ladrillo, coral’.

E: Los colores van variando, al igual que las formas, pero tampoco es una evolución. Son más bien vaivenes. De repente hay pinturas que sí comparten colores otras no. Otras que se parecen a obras más antiguas tanto en forma como en color. El color es algo muy importante en mis pinturas. Le dedico mucho tiempo a las mezclas, al tono específico.

L: Como con el nombre de esta exposición.

E: Sí, es una evocación de varios tonos cercanos que pueden estar en una misma paleta, no es muy literal, es algo aproximado.

L: ¿Tienes en mente el color cuando empiezas a pintar o te lo va pidiendo el mismo proceso?

E: En general, voy pensando en composiciones, dibujos y formas, y eso va acompañado de colores, a veces tengo muy claro qué color voy a usar y sin embargo en el proceso esto va cambiando a medida que voy pintando.

L: En cuanto a los formatos, vemos formatos muy diferentes, diversos tamaños.

E: Un poco igual, según la composición, pienso en el formato, lo visualizo y me imagino el tamaño … Hay varios procesos: lo que ocurre dentro de una pintura sobre bastidor, y más tarde, lo que ocurre en el conjunto en general.

L: Entonces, ¿cada exposición es un proyecto único?

E: Un poco de todo. Hay veces que sí, y otras estoy pintando y voy cambiando porque en ocasiones algo que has pensado después no funciona y tienes que sacar una pieza o introducir más…

L: Tu pintura me lleva mucho a la obra de José Guerrero, quizá porque le adoro, pero hay una diferencia abismal entre los dos: el uso del acrílico y el uso del óleo. ¿Por qué tú prefieres el acrílico, aunque también en ocasiones uses el óleo?

E: En general pinto más en acrílico, pero en esta exposición hay un óleo. Normalmente utilizo la pintura muy aguada, que seca más rápido, me permite una agilidad que se adapta más a mí, me permite conseguir las transparencias más rápidamente. El óleo tiene otra materialidad.

L: Pero sí es cierto que el resultado final óleo-acrílico es completamente diferente. Los matices son muy distintos. Las texturas son absolutamente diferentes…

E: Yo siento que en José Guerrero hay como una pincelada más libre, como más potencia del gesto. En general en mi pintura las formas son más acabadas, más cerradas o más contenidas.

L: ¡O equilibradas! Pero veo que los dos usáis mucha línea curva, mucho círculo, redondez…

E: Sí, creo que hay una sensibilidad en común en algunas composiciones.

L: Tus influencias supongo que son muchas y muy variadas, pero creo que tienes un especial interés por el arte que está en los márgenes, quizá por tu recorrido tan variado.

E: Para mí hay influencia de cosas muy distintas. Hablando de pintura, fue muy importante haber estudiado en Indonesia donde me sedujo la técnica tradicional del batik que es una especie de sobre tela, o de tela teñida, con cera, y esta idea de tela, de arte, que se pude usar en la cotidianidad me fascina. Entender eso como arte y que el arte puede estar en otros lugares fue valioso y creo que de alguna manera se puede haber influido en mi pintura, en las composiciones, dibujo y formas, la presencia de la tela cruda.

También estuve el año pasado en México con un par de residencias, y el arte antiguo de Mesoamérica es una fuente de inspiración amplísima para mi. Y también la modernidad…

L: Sí, creo que en tu pintura hay un carácter de manufactura que en cierto modo tiene algo de artesanía. Creo que eso también hace tu obra más cercana y cálida.

E: Sí, hablábamos antes de la geometría. Hay una relación con la geometría en mi obra, pero ésta es blanda, suave, transparente. Quizá lo contrario a la geometría de bordes duros, rígidos y líneas perfectas.

L: De los maestros de la abstracción ¿qué es lo que más te atrae o usas de alguna manera en tu pintura?

E: No sabría decirte exactamente porque creo que hay una mezcla de diferentes lugares. No bebe directamente de una cosa estricta. Por ejemplo, me puede gustar mucho Helen Frankenthaler, la pintura diluida sobre la tela… La economía de gestos de Agnes Martin,…

L: Parece algo como ¿”femenino”?

E: Sí, sí, puede ser… En general han tenido más peso en la historia algunos artistas varones, y poco a poco se han ido recuperando o rememorando artistas mujeres, reconociendo distintas sensibilidades, ampliando perspectivas…

Por ejemplo, hay algo del expresionismo abstracto más conocido que también es muy “de machos”, y luego hay otros artistas como Helen Frankenthaler, Agnes Martin o Ellsworth Kelly que tienen otras sensibilidades, que tienen algo así como más matices, desde mi punto de vista, que no corresponden a una lectura inmediata, de un primer vistazo.

L: Más de mirar en detalle o más delicadeza…

E: Con una sensibilidad distinta.

L: Me está gustando mucho esta charla. Me gusta conocer a los artistas porque rara vez he conocido a un artista y no ha hecho que me guste más su obra.

E: Creo que en general se produce una empatía en el diálogo y además conoces los intereses, intercambias opiniones, a veces se crea casi una relación afectiva de alguna manera…

L: ¿Tienes previsto seguir investigando con otros materiales o con estos materiales pero sobre otros conceptos?

E: Sí, quiero seguir con las pinturas sobre metal, que ya incluí en una exposición anterior. Tengo muchas ganas de hacer piezas en cerámica, madera… Pero me dejo llevar. Es ver qué se va dando… Quizá algo más tridimensional. Ahora estoy trabajando en un proyecto que se llama “Coatlicue o su falda era de serpiente”, que parte de lo que estuve haciendo en México y son varias piezas que conforman una instalación y que combinan la pintura sobre pared, sobre bastidor, madera y metal. Es el proyecto que presenté para Vegap y que ganó el premio de ayudas a la producción.

L: Los lugares por los que has pasado, ¿qué han aportado a tu obra? ¿Qué has adquirido de la gente o de la cultura local? ¿Qué te acerca y qué te aleja?

E: De alguna manera, una es permeable y siempre vas filtrando aspectos y enamorándote de lo que te atrae de cada lugar. Por ejemplo, en Argentina estuve viviendo cuatro años hace tres años. Allí disfrute muchísimo la vida cultural y artística, es muy dinámica y alucinante, Creo que eso fue muy enriquecedor para concentrarme en mi obra. En México estudié un año, y aprendí muchas cosas, hay una energía muy potente, entusiasta, que es muy estimulante. Indonesia es un lugar muy amable y relajado, cordial, con mucha riqueza cultural en sus tradiciones… creo que la experiencia de vivir allí contribuyó a reducir prejuicios, y a volver más difusos los estereotipos, en el arte y en general. En Bélgica Bruselas, también había mucha actividad cultural contemporánea, que para mi fue un gran contraste con Cuenca, donde yo estudiaba en ese momento, una ciudad muy tranquila. El contraste fue grande. Yo en ese momento no pintaba, o más bien, no sólo pintaba, estaba en el departamento de Espacio Urbano en la universidad…

L: ¡Qué cambio! Es fuerte que con la cantidad de cosas que has hecho y de lugares por los que has pasado, hayas acabado haciendo, pintura. Pintura con toda la rotundidad de la palabra.

E: Es cierto que empecé a aproximarme al arte a través de la pintura, y he pasado por varios lugares, pero creo que ha sido algo que más o menos siempre ha estado presente.

 

Gracias a Roberto Ruiz por las fotografías.