BUSCO HABITACIÓN EN PISO COMPARTIDO. Capítulo 81


Durante la semana de ARCO y el resto de ferias de arte en Madrid, aparecieron unas fotos por mis redes sociales que captaron absolutamente mi atención. Eran fotos de colegas y amigos que habían asistido a lo que parecía ser una inauguración pero que, cuanto menos, era bastante extraña. El título de todas las fotos era: “Se alquila cuarto SEMI amueblado”.
Estando Susi Blas de por medio no podía tratarse de otra cosa que un proyecto artístico, pero veamos: ¿en una casa? ¿una casa con sus inquilinos dentro y todo? La respuesta es sí.
El Cuarto de Invitados es un proyecto sin ánimo de lucro recién estrenado. “Un espacio en nuestra propia casa, un piso en el céntrico barrio de Lavapiés”, dicen en su web los nueve anfitriones (anfitriones todos aunque solo tres viven en ese piso), que han puesto la iniciativa en marcha. Son nueve chicos licenciados en BBAA por el CES Felipe II de Aranjuez: Antonio Gómez, Víctor Gutiérrez, Ciprian Burete, Marta Abril, Juan Jurado, Valeria Cámara, Manuel Ruiz Francisco Javier Ruiz y Milad Nouiouat, y que además de llevar a cabo sus propias propuestas artísticas, han decidido impulsar la gestión de un espacio íntimo en el que la experiencia artística/crítica es la principal preocupación. Un lugar que quiere cambiar el contexto en el que se disfruta del arte contemporáneo, si no absolutamente, sí en cuanto a su capacidad de acción: del espacio institucional al espacio de intimidad.
¿Y qué ocurre, entonces, cuando abrimos nuestros espacios privados a los otros con una intención artística?
El primer rasgo característico de esta experiencia es la autogestión. Siendo el salón de su casa una sala de exposiciones, como habréis pensado ya, no cuentan con presupuesto institucional ni público para sufragar los gastos que las exposiciones ocasionen ni, por supuesto, para pagar a artistas ni comisarios. Me pasa por la cabeza que eso en este país no es demasiado extraño, que la mayoría de las exposiciones no contemplan el pago a los artistas, y los comisarios solo pueden atreverse a pedir unos honorarios cuando ya tienen una larguísima trayectoria o en circunstancias muy especiales. Lo que sí proporciona la autogestión es una mayor libertad temática, ideológica, artística, social. En esta habitación se puede hablar de todo: puede reflexionar el arte sobre sí mismo, sobre el nosotros como sociedad, sobre el otro para reconocerlo, sobre problemáticas del ahora.
El primer comisario fue Óscar Alonso Molina, doctor en BBAA, comisario independiente y profesor de los nueve anfitriones que ha guiado y apadrinado el proyecto desde el inicio, y que llevó los dibujos del artista Abdul Vas a lahabitación llenándola de murales, escenas de conciertos de AC/DC.
Óscar eligió y pasó el relevo a Susi Blas, profesional a la que admiro y aprecio, historiadora del arte contemporáneo especializada en creación audiovisual, comisaria y crítica con especial atención en las cuestiones de género. En la actualidad es redactora del espacio cultural de televisión Metrópolis de TVE2. Susi seleccionó al artista Dosjotas conocido por sus intervenciones urbanas cargadas de crítica política y social: “La ciudad vista como un campo de acción e intervención artística. No desde una perspectiva formal, estética o decorativa, ni como una visión monumental del espacio público, sino como el terreno concreto donde cuestionar y criticar nuestra sociedad, nuestros hábitos y nuestras ideas.”
El proyecto “Cuarto SEMI amueblado” se ha lanzado de forma inteligente e irónica en páginas de alquiler como Idealista y otras, haciéndonos dudar si se trataba de un proyecto artístico o, verdaderamente, se alquilaba una habitación “sin calefacción ni baño” al precio de 2200 euros + 2200 más de fianza.
El Cuarto de Invitados está ocupado por dos literas viejas, arañadas, desconchadas, con colchones sucios y rotos, y nada más. A la entrada, en el hall del piso, encontramos los carteles de “SE ALQUILA” con todos los detalles; algunos de los correos que los usuarios de estas páginas inmobiliarias preguntando, asombrados, si ese es el precio verdadero o sobra algún cero; varios comentarios en redes sociales sobre los anuncios (entre ellos, los míos); un vídeo promocional siguiendo la estética propia del mercado inmobiliario y una hoja de sala en la que más que un texto comisarial se plantea un choque entre tres factores: la visión del mercado (inmobiliario y artístico), la visión del joven profesional que busca habitación en un lugar “cool” de Madrid, y la visión del migrante obligado a una “cama caliente”.

 

 

Un proyecto redondo en mi opinión, que da lugar a la reflexión no solo sobre la realidad de los jóvenes en cuanto a acceso a la vivienda, también a la problemática de este mismo acceso de los migrantes que viven en Lavapiés, y de camino, al valor y precio de la obra de arte. Valor cultural/social y precio económico. ¿Cuánto puedes pagar por un lugar en el que vivir tú artista, tú gestor cultural, tú vendedor ambulante? ¿Cuál es el precio de una obra de arte en el mercado? ¿Y fuera de él? ¿Y en un cuarto de invitados?

Si bien es cierto que este tipo de experiencias ya se han presentado con anterioridad en España, no podemos decir que exista un verdadero tejido de iniciativas artísticas autogestionadas como en Alemania y otros países de Europa. Un ejemplo es Casa Sostoa en Málaga, proyecto con unos cuantos años ya de recorrido y que en este momento expone la obra de Moreno/Grau. Existen otros tantos en Madrid o Barcelona, pero quizá esta es la primera vez en la que el conjunto
de acciones resulta verdaderamente abierto a los agentes externos al colectivo.

El siguiente comisario ha sido ya anunciado: Susi pasa el relevo a Javier Díaz Guardiola, pero no será siempre así. De forma puntual en el futuro abrirán convocatoria para selección de proyectos comisariales. El colectivo también está interesado en la realización de actividades paralelas que se desarrollen en torno a la exposición del momento.
El cuarto SEMI amueblado sigue en alquiler. Podéis pasar a visitarlo los sábados y domingos de 12 a 14:30, y si os apetece, también podéis comenzar a idear actividades o exposiciones para presentar cuando llegue el momento.