NO, GRACIAS. Capítulo 33


Desde hace unos meses he pensado mucho en si escribir o no este post. Viene rondándome la cabeza ,y la verdad, no me decidía pero parece ser que al final sí que me lanzo.
Últimamente, más aún desde la entrevista en ABC y al entrar a formar parte de ARCObloggers, las ofertas de colaboración llenan mi correo electrónico a diario. En principio, que alguien diga que lee mi blog y me ofrezca colaborar en un evento cultural, me interesa, claro. Yo siempre estoy abierta a colaborar en proyectos interesantes. El verdadero problema llega, normalmente, en el segundo correo. Cuando después de pedirles información sobre el evento cultural y la colaboración que me proponen, responden. Y es que no entiendo cómo alguien llama a tu puerta (a tu correo electrónico) para ofrecerte que realices un trabajo profesional, que necesita horas de tu tiempo, esfuerzo, además de poner tu marca personal al servicio del proyecto (que mejor o peor, te has creado tú a base de ganas y trabajo) a cambio de nada. Bueno, no exactamente nada: un link en la página de la organización o la entrada gratuita al evento (faltaría más).
Verdaderamente, este tipo de “colaboraciones” me empiezan a incomodar y me enfadan. Los bloggers de arte, la blogosfera de la que estoy orgullosa de formar parte, somos gente muy preparada, cualificada, trabajadores, que escribimos el blog por “amor al arte”, por compartir, por aprender, enriquecer. Como dijo Anna de Golferichs en su intervención en el foro de ARCObloggers: “ser blogger es prácticamente ser voluntario cultural”. Pero no nos equivoquemos. Somos voluntarios de lo que queremos, cuándo y cómo queremos. Por esta razón, que una empresa cultural, pero empresa, que en la mayoría de los casos recibe subvenciones públicas, tiene patrocinadores y además cobran una entrada, se ponga en contacto para que haga de community manager y media partner, por la estupenda cantidad de 0 euros, me deja asombrada. Y no me malinterpretéis, la ganancia no tiene por qué ser económica, de hecho, en casi ninguna de las cosas que hago gano ni un euro, pero sí que esa colaboración sea enriquecedora para ambos, y sobre todo, que esté en consonancia lo que se pide con lo que se ofrece. Y a ésto unirle que estas “colaboraciones” no se circunscriben al día o los días del evento (en los que “no puedes faltar”) sino que, además, te piden que muevas y difundas el citado evento, alrededor de un mes antes en tus redes personales y en tu blog.
Entonces yo, con los ojos como platos, me pregunto: ¿me han tomado por tonta? ¿en qué momento rellené el formulario de voluntariado al evento? ¿piensan que, en un evento en el que todos cobran por su trabajo, voy yo a hacerlo gratis a cambio de un link?
Por favor, de nuevo, no me malinterpretéis. No voy de diva, sé quién soy y dónde me encuentro, pero es que estos ofrecimientos me enfadan. Si sois seguidores del blog, sabéis bien que colaboro con mucha gente, que he participado en proyectos donde incluso he tenido que poner el poco dinero que tengo, pero que me ilusionaban, me hacían crecer como persona y profesional, trabajar en equipo, compartir ideas, aportar experiencias y conocimientos. En estos proyectos estoy y estaré encantada de participar siempre, pero en los que me piden un trabajo profesional a 0 euros y 0 enriquecimiento personal, no. Lo siento pero no.
Y es que ser blogger supone un esfuerzo en cualquier caso. Si tienes un trabajo que te dé de comer, sacar tiempo, temas y ganas de escribir es muy difícil, pero si como yo no lo tienes, poder encontrar temas, ganas y tiempo, es exactamente igual de complicado. A eso se une que yo no vivo en los lugares donde suelen pasar las cosas: Madrid o Barcelona, por lo que para colmo, cuando les hablas de gastos de transporte y manutención, pasan disimuladamente palabra. No sólo pretendes que trabaje gratis, ¡además tengo que poner dinero!
Que no acepte este tipo de colaboraciones obedece a mis principios, a mi dignidad, y a que, creo, uno se tiene que hacer valer. En cualquier caso, yo empecé el blog por gusto, por escribir de lo que me interesa y tengo algo que decir. Si he llegado a algo ha sido fruto del un esfuerzo totalmente desinteresado, por ello, si sigo así, para mí bien está. Es algo que me gusta, con lo que me divierto y aprendo gracias a todos aquellos que decidís participar y dar vuestra opinión. Eso no tiene precio.
Después también ocurren cosas “divertidas”, o con las que yo decido reírme y ni siquiera contesto, como cuando un artista (él por lo menos decía que lo era) me escribió sin llamarme ni siquiera por mi nombre, ni comentar nada en ningún momento del blog, diciendo: “puedes visitar mi página y entrevistarme para que lo publiques en tu blog”. Hombre, MUCHAS GRACIAS, de verdad…. Ante todo ser educado, saber cómo me llamo y haber leído algo de lo que escribo porque puede ser que no te guste nada mi planteamiento. ¡Qué menos!
Este post es sólo mi opinión. Mi postura. No digo que sea la adecuada, ni un ejemplo a seguir. Es la mía, nada más.