¿ARTE DIGITAL O ARTE DIGITALIZADO?. Capítulo 6


Unos días atrás, @camilayelarte, @AguedaBeatriz y yo, tuvimos una interesante charla motivada por el siguiente artículo de Elena Vozmediano “Una colección en la pantalla”. La galería on-line http://www.seditionart.com está poniendo a la venta obras de grandes artistas como Damien Hirst, Tracey Emin o Bill Viola, a un precio que oscila entre los 6 y los 600 euros. Independientemente de los problemas o defectos que ya detecta Elena en su post, sería normal plantearse otros: ¿tiene sentido pagar por una obra real digitalizada?. Las obras que en esta galería están a la venta son obras que “existen” fuera de la red, realizadas en materiales no digitales. De hecho puedes, si tienes dinero, comprar estas obras en una galería “real” para colgarlas en la pared “real” de tu casa. Entonces, estamos pagando, no por una obra, sino por la imagen digital de ésta. ¿Para qué pagar por una imagen si puedes encontrarla en internet, descargarla y usarla incluso con mayor calidad?. Sí, puede ser que aquí entremos en un terreno ilegal pero en cualquier caso, el uso tanto de la imagen que has comprado en esta galería como el de la que te bajas de internet, es principalmente personal y no con fin lucrativo.
Todo esto me lleva a reflexionar sobre lo poco desarrollado del lenguaje digital dentro del mundo del arte, pues, todavía hoy, seguimos trasladando lo real a lo digital. Podemos verlo en las visitas virtuales de los museos, que normalmente son recorridos exactamente iguales a los que haríamos al museo en nuestra visita en persona. Podemos andar por las salas, mirar una obra de cerca, hacer un recorrido, pero aún no se ha creado una solución válida para que estas visitas sean realmente por y para la red. Esto es exactamente lo que ocurre en la galería de la que hablamos.
Debemos tener en consideración que ya existe un arte digital o net.art. Un arte que ha nacido dentro de la red, realizado con sus instrumentos y su lenguaje, y que no tiene sentido (además, no existe) fuera de ella. En este caso, pagar por una obra digital, sí sería lo idóneo, ya que compras la obra, no la imagen de ella. Para saber un poquito más sobre net.art os recomiendo el blog: Net.art: un espacio dedicado a este arte que vuela por la red. En España, desde 1990 se celebra un festival de arte y cultura digital que se ha hecho ya un nombre a nivel mundial y que se preocupa por difundir, reflexionar y mostrar este lenguaje digital. Se llama Artfutura y aunque comenzó en Barcelona, ya se ha extendido por ciudades de España y el extranjero.
Por lo tanto, ¿qué opináis?: ¿es lícito vender imágenes digitales de obras reales, o es un timo?, ¿debemos apoyar y considerar como válido el arte digital?, ¿es por él por el que deberíamos pagar y no por el arte digitalizado?.
Sobre el papel de los museos, el arte contemporáneo y las nuevas tecnologías ha investigado Nuria Rodríguez Ortega, Directora del Departamento de Historia del Arte en la Universidad de Málaga, Doctora en Historia del Arte y Especialista en Humanidades Digitales. Su ponencia en el I Simposio Internacional de Museología Crítica realizado en Málaga en junio, al que asistí, trataba estos temas. Está publicado en revistas especializadas de la Universidad de Zaragoza y Málaga, aunque yo aún espero que me faciliten la referencia. Cuando la tenga os hago saber.
Yo, como no tengo dinero para comprar ni obra digital ni real, de momento me estoy haciendo mi colección de imágenes “piratas” bajadas de internet con los artistas que más me gustan. Os animo a que hagáis lo mismo, pues al menos, es una forma de coleccionismo gratuita e interesante.