DUEÑAS RUÍZ. EL GESTO CONGELADO. Capítulo 76


Dueñas Ruíz es un pintor y grabador andaluz nacido en Úbeda (Jaén). Perfeccionista en cada cosa que lleva a cabo, cada obra que realiza es una muestra concienzuda de su saber hacer y de su experimentar.
El Vuelo del Moscardón, collagraph.
Desde muy pequeño ha convivido con la pintura. Su padre se lo transmitió. Ese estilo realista, costumbrista, de paisajista romántico que aprendió de él, le sirvió de base para descubrir su vocación. En ocasiones ésta parece venir dada por las circunstancias. A veces parece que las vocaciones nos estaban esperando para darles un sentido nuevo y personal. Creo que este es uno de esos casos.
Sus estudios especializados en arte han acompañado su evolución: Título Superior de Grabado y Estampación, Licenciatura en BBAA, Suficiencia Investigadora en “Procedimientos de grabado de baja toxicidad: collagraph”. Con los años fue abandonando el estilo heredado de su padre para centrarse en la investigación sobre el material y la expresión. Alejándose casi por completo del realismo para desarrollar una abstracción basada en el gesto, en lo matérico, en lo expresivo de la composición, el color y la técnica. El resultado es una mezcla fantástica de técnicas y estilos propios del siglo XX que se reelaboran con tendencias propias del ahora: collage, dripping, pintura matérica e informalismo, ecologismo, uso de materiales de reciclaje, etc. Sus referentes artísticos son muy claros, pero no tanto por inspiración sino por haber llegado a resultados parecidos desde planteamientos teóricos/técnicos similares. Saura, Chillida, Tàpies, Guerrero… Brochazo, gota, arena, mancha de color.
Obtuvo la beca “Calvino” de la UE en 2007, exponiendo en Italia, Polonia, Lituania y Granada. Ganador en 2013 del Certamen de Arte Gráfico para Jóvenes creadores de Calcografía Nacional. Participó en la XL edición del Premio Internacional de Arte Gráfico “Carmen Azorena” (Madrid- Islas Canarias), 6th International Printmaking Biennal of Douro (Portugal) entre otros… además de numerosos premios tanto en grabado como en pintura. Resaltar que instituciones de prestigio como la Biblioteca Nacional, ya tienen obras de Juan Jesús entre sus fondos.

 

Horizontes, técnica mixta.
En las pinturas usa principalmente el gran formato y técnicas clásicas como el temple al huevo y el óleo mezcladas a su vez con pinturas industriales, consiguiendo que los resultados expresivos sean mucho mayores. Se congela la salpicadura de color, la gota que resbala, el gesto que ello encierra. La tabla como soporte proporciona una superficie cálida en la que la pintura puede llenarse de matices gracias el juego mate/brillo, en el que la pincelada no se esconde, es más, se exhibe, dejando constancia en la obra final del proceso creativo. Siendo un todo con ella. En su pintura, como después veremos en los grabados, todo es proceso. Desde el soporte, que él mismo fabrica, hasta la obra final. En ocasiones adhiere elementos ajenos tales como una uralita, que una vez entra a formar parte de la obra, pierde su identidad. La composición equilibrada de todos las partes, las planas y las tridimensionales, nos muestra la pieza como un proceso acabado, pero proceso. Como un instante de movimiento que quedó solidificado para que nosotros lo pudiéramos contemplar. En algunas de estas obras Dueñas Ruíz aún mantiene referencias con la realidad. Si nos fijamos en “Oro Liquido”, por ejemplo, podríamos reconocer una vista aérea de cualquier campo de olivos andaluz. De hecho de eso se trata, pero solo echando mano de esa referencia cultural podremos construir una imagen realista de esta pieza.
Uralita, técnica Mixta.

 

Oro líquido, técnica mixta.
Los títulos, unas veces descriptivos, otras solo sugerentes, únicamente son una pieza más del juego. No pretenden hacernos comprender la obra, no es una obra pensada para filosofar sobre cuestiones sociales o políticas. Es una obra sensitiva que quiere sugerir texturas, trasmitir contrastes, dialogar con las formas, reflexionar sobre las técnicas y sobre la reinterpretación de lo que se hizo antes, no hace mucho, para darle un aire de ahora.
Los grabados siguen una línea muy similar. Utiliza la técnica del collagraph que muchos grabadores defienden con vehemencia. Aunque no es tan usada como pudiera parecer se han escrito importantes estudios como “La cartografía del collagraph”, del artista y profesor de la Universidad de Granada, Juan Carlos Ramos Guadix, que no por casualidad, es director de tesis de Dueñas Ruíz.

 

Tejado, collagraph
El collagraph es una técnica experimental del grabado, aunque se sabe que ya en el siglo XIX hubo grabadores que usaron planchas metálicas a las que le adherían elementos para después estampar como es el caso del grabador alemán Rolf Nesh. El proceso básicamente consistente en elaborar una matriz: plancha de algún material válido para la estampación (cartón, metal, etc), sobre el que se adherirán elementos que puedan ser entintados y estampados. Lo más revolucionario de esta técnica es la sustitución de los materiales que tradicionalmente se han usado para el grabado por otros de muy diversa procedencia y con unos resultados estéticos y técnicos completamente nuevos. Este procedimiento técnico da alas a la imaginación y a la experimentación, ya que el artista debe investigar, ensayo/error, el resultado expresivo y estético que estos nuevos materiales les puede ofrecer, o ser capaz de preverlo, es decir, de imaginarlos. Entre los beneficios de esta técnica está su baja toxicidad. Como sabemos, los grabadores han sufrido a lo largo de la historia serios problemas respiratorios debidos a los ácidos necesarios para la realización de grabados con técnicas más tradicionales. Con el collagraph estos peligros se reducen considerablemente y, además, se abren caminos creativos impensables con técnicas como el aguafuerte o la litografía.
Dueñas Ruíz ha desarrollado la técnica del collagraph, sobre la que continua investigando, aprovechando sus cualidades expresivas, abstractas, de improvisación, y para la que además utiliza solamente materiales reciclados: papeles, corchos, maderas, cartones, etc, por lo que cada pieza es el resultado de horas de experimentación, de pruebas, hasta conseguir el resultado que estéticamente le satisface.

 

Storm, collagraph.
Storm II, collagraph.
Entre los grabados que forman parte de esta exposición caben resaltar aquellos que han sido premiados en diversos concursos, como “Storm” que fue Mención de Honor del XIII certamen de grabado nacional “José Caballero” o “Storm II” premiado en el Certamen de Arte Gráfico Para Jóvenes Creadores 2013 de Calcografía Nacional. Y es que estos premios fueron más que merecidos: un papel casi esponjoso, entintado y en el que el hueco, esos lugares que quedaron sin tinta, nos muestra un paisaje abstracto. Líneas curvas, manchas que no son manchas sino ausencias, rugosidad, composición. Expresión. También forma parte de esta selección de obras una matriz de collagraph. El “¿cómo?” hecho resultado. El comienzo y el final de la obra en un mismo lugar.

 

La obra de Dueña Ruíz se puede concretar en una palabra: expresividad. Es materia, es forma, es color, y todas las posibles emociones y sensaciones que, echando mano de nuestras propias vivencias, nos puede transmitir. El sugiere con sus obras. Nosotros construimos el relato que de ellas se desprende.
Este texto forma parte de mi comisariado para la obra de Dueñas Ruíz en Virtual Gallery.